Las glándulas perianales son dos pequeños bultos que tienen los perros a ambos lados del ano, en ellos se almacenan una sustancia lubricante que les ayuda a hacer sus heces de manera más fácil.
Y no solo eso, cuando los perros se huelen el ano en realidad lo que se huelen son estas glándulas, es su sello de identidad y así se dan a conocer, es su manera de identificarse pues cada can huele de forma diferente. Es como su huella dactilar.
